Chocopipas

Estaba yo el otro día más desesperada que Marta Sánchez cuando pensé “pues podría hacer algo en la cocina, a ver si me desestreso”.  Pero no sabía qué.  Tenía una bolsita de pipas garrapiñadas esperando experimentos y había comprado unas patatas X-tra onduladas para probarlas con chocolate y de repente se me sumaron dos y dos y pensé: “pues ya que me pongo chocolatera, voy a probar con las pipas”.

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En qué hora… Es un invento diabólicamente delicioso, sencillo y sorprendente.   Lástima (o gracias a dios, según se mire) que ya sea casi verano y las temperaturas no permitan jugar con el choco, que si no dejaría todos los puestecillos arrasados.

La cosa no puede ser más sencilla: fundes el chocolate, echas las pipas, remueves bien para que el “hormigón” se mezcle estupendamente, pasas la mezcla a papel antiadherente (del de hornear), extiendes la mezcla lo más fina que puedas, dejes que el choco endurezca y… Voilá.  Listo para pellizcar, partir, picar y ponerse ciego.

Más o menos 100 g de choco por 50 g de pipas (creo que las pipas las venden en bolsitas de 100g).

 

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Que sí, que sí… Que son pipas de las de toda la vida.  Semillas de girasol (para los extranjeros, que el vicio pipero parece ser exclusivamente español).  Peladitas, tostaditas y caramelizadas.  Véase la muestra en las fotos.  Se aprecia perfectamente alguna pipeja que otra.

 

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Vale, sí.  Soy una “repostera falsaria de Atapuerca” y ni tempero el chocolate ni nada, por eso está con “blooming”.  Pero doy fe de que, aunque el aspecto no sea tan impecable como debería (Ester, perdóname plis), el resultado es sorprendente.  De hecho, prefiero esta versión al chocolate con kikos.

 

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Los trozos más grandes que se ven en algún caso no son pipas, claro.  Son láminas de coco garrapiñado.  Me llamaron la atención, los compré para probar y también son un vicio nuevo.  Riquísimo…

Si os acordáis en otoño, comprad las susodichas pipas garrapiñadas a la que os las encontréis en cualquier feria o mercadillo medieval y haced la prueba.  Luego me contáis…

 

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21 thoughts on “Chocopipas

  1. Jajajajaa,lo q no se te ocurra a tì…que buena pinta tienen…te juro q estoy salivando delante de la pantalla…y a estas horas apetece picar algo….jajajajaa…..q ricas artista!!!Hacìa mucho q no te visitaba q voy liadaaaa!!!Muakis gordotes y me alegro de leerte!!!Me haces reir siempre resalàaaaa!!!

  2. Pipas garrapiñadas??, no las he probado en la vida, peladas si, pero garrapiñadas …, y ademas para mas mas, le añades chocolate, no se si decirte que eres un genio o una viciosa del chocolate. No dudes en que todas tus seguidoras las vamos a probar.

    1. Es un invento del diablo, de verdad. La primera vez que vi las pipas garrapiñadas fue en un mercado medieval, hace unos cuantos años. ME sorprendieron. Ahora hay hasta sésamo garrapiñado, no te digo más…

  3. Ay, a mi también me da flojera temperar el chocolate, además no aguanto las ganas de comerlo, imagínate si voy a estar calentando y enfriando, además siempre he pensado que lo que se hace al calor del hogar, puede verse rústico.
    Ah…me hizo mucha gracia lo de desesperada…y es que yo uso la misma expresión, aunque mis hijos no tengan ni idea quién es la tía Martha.

  4. Mmmmmmmmm… madre mia!! Esta receta te la copio para mis visitas del cafe, anda que no queda bien!!! Las probare con mas cositas, mmmmm!!! Gracias por tus genialidades!!

  5. Yo uso tambien anacardos, pipas, y una vez la guarrada maxima fue cacahuetes con miel. Sin salar. Los freí con miel la noche previa. Yo es que hago muchos experimentos. Con chocolate y platano el griego esta bien tambien.

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