Cómo reducir algunas recetas a su mínima expresión.

Hay recetas que espeluznan (me apetecía usar la palabreja).  Quicir, que empiezas a pensar en docenas de huevos y toneladas de harina y echas cuentas y vives sola y tus michelines tiemblan, y se te ponen los pelos como escarpias.  Pero joooooooo te encantaría probar.  Sin tener que repartir kilos de mejunje a vecinos y familiares ni llenar el congelador hasta que aborrezcas la receta.   ¿Qué hacer?  Espera que me pongo el traje con las bragas por fuera y la capa el viento y levanto el brazo que no me duele varillas en ristre.  ” ¡¡ Supermorgana al rescateeeee !! ”  Si no te llevas bien con las mates, vete llamando al SAMUR o NO SIGAS LEYENDO.

Foto de hallopino.com

La forma más sencilla es “por huevos”.  Que no quiere decir que te pongas en plan “pues por mis cojones que yo reduzco la receta”.  No.  Es simplemente dividir todos los ingredientes por el número de huevos.

Ejemplo con una receta típica de MSC que lleva:

200 g mantequilla
200 g de azúcar
4 huevos
200 g harina con levadura.

La mínima expresión de esta receta receta aprovechando que hay huevos en ella llevaría 1 solo huevo.  Como la receta original lleva 4 huevos, habría que dividir el resto de los ingredientes por 4 y nos quedaría:

50 g de mantequilla
50 g de azucar
1 huevo
50 g de harina con levadura

Esta receta queda monísima y fácil de recordar (por eso me gusta tanto) pero puede que te quede algo más rocambolesco en plan 321 g de harina y 178 de azúcar.  No pasa nada.  Aproxima.  Echa 320 g de harina y 180 de azúcar que no “passssa naaaá”.

Foto de desmotivaciones.es

Seguro que tu báscula tiene una precisión mucho menor.  La mía está mucho peor que yo (me río yo de su precisión de 5 g) y aún así las cosas salen decentes, de modo que no te preocupes demasiado por eso, que no somos Paco Torreblanca ni mucho menos.

Eso sí, hay que tener en cuenta que con cantidades tan pequeñas los moldes y los tiempos de cocción también son diferentes.  Con la receta de 4 huevos puedes usar un molde de 18 cm de diámetro y te puede tardar 30 o 40 minutos en cocerse.  Con la de uno… probablemente si usas ese molde termines más bien con una tortita que con un bizcocho.  Y tardará mucho menos en hacerse.  Ten todo eso en cuenta cuando cuezas la receta.

Con recetas en gramos y mililitros y con huevos, es más o menos fácil dividir y reducir.  Salvo las “pizcas”, que tendrás que calcularlas más pequeñas.

Si no hay huevos de por medio y todo está en gramos y mililitros… Ancha es Castilla.  Divide por lo que más rabia te dé.  Si la receta es para 12 personas, por ejemplo, y tú sólo quieres hacer para dos, divide todo entre seis.  Si lo quieres para tres, divide entre cuatro.  Si lo quieres para seis, divide entre dos.  Ayyyyy, y tú que pensabas que las matemáticas no te servirían nunca para nada… Pues ya ves que sí, que para estas cosas vienen que ni pintadas.

Hay recetas (os estoy viendo venir) que no vienen en nuestros queridos y “sistemadecimaleros” gramos y mililitros sino en las “anglosajonísimas” tazas, cucharas y cucharitas (cup, tablespoon annd teaspoon).  A estas alturas seguro que todas y todos tenéis un juego de medidas americano de éstos.  Afortunadamente no sólo de tazas se hacen los juegos de medidas sino que suelen venir también recipientes con capacidad para media taza (1/2 cup), un tercio (de mahou no, 1/3 cup) y de cuarto (1/4 cup).  Como ves, aquí te vas a tener que pegar con los quebrados.  Que creías tú haberles dado esquinazo en primaria, pero ya ves que de vez en cuando vuelven a aparecer.  Con las cucharitas pasa lo mismo.

Aún así, a veces te encuentras con cosas que no hay quien las divida.  Por ejemplo una receta que te pide 1/3 cup de cacao en polvo para una receta de 3 huevos y 1 cucharada (1 tblsp) de extracto de vainilla.  Y resulta que si divides entre tres te sale 1/9 de taza de cacao (eins?) y 1/3 de cucharada.  Y no tienes ni lo uno ni lo otro.  Caaaaalma, que hay solución para todo.  Lo bueno de estas medidas es (grábatelo a fuego o hazte un cuadro a punto de cruz para colgarlo en la cocina) que 1 taza es lo mismo que 16 cucharadas y que una cuchara son 3 cucharaditas.

1 taza = 16 cucharadas
1 cucharada = 3 cucharaditas

¿Te acuerdas de cuando pasabas metros a centímetros, que tenías que multiplicar por 100?  Pues ahora puedes pasar tazas a cucharas (mira que suena raro) multipliciando por 16.  Y de cucharas a cucharaditas multiplicando por 3.  Y luego ya divides por los huevos que te dé la gana.  O por las raciones que te apetezca hacer.

Seguimos con el ejemplo anterior.  Queríamos dividir por 3 el tercio de taza.  1/3 de taza serían 16/3 cucharadas.  Pero como no tenemos 1/3 de cucharada tampoco nos vale para medir ¿verdad?  Ajá.  Peeeeero si lo pasamos a cucharaditas ya son (multiplico 16×3)  48/3 = 16 cucharaditas.  Ya sé que os debe salir humo del cerebro ahora mismo, pero esto “es asín”: 1/3 cup = 16 tsp.  Y ahora sí podemos dividir por 3 y tendríamos 5 cucharaditas y 1/3.  Es una oportunidad estupenda para que tus hijos apliquen sus conocimientos de aritmética (siempre les podrás echar la culpa si el resultado de la receta es un desastre).

Con la vainilla es más fácil.  Como nos pedían una cucharada y hemos quedado en que es lo mismo que 3 cucharaditas, dividir por 3 “está chupao”, echamos una cucharadita y listo.  Con el cacao es peor, hemos llegado a la conclusión de que son 5 y 1/3 cucharaditas pero medir 5 cucharaditas es un poco rollo.  Puedes optar por medirlas tal cual o….  Te puede comer un poco más la cabeza y hacer la operación al revés:  como sabemos que 3 cucharaditas hacen una cucharada, en vez de poner 5 cucharaditas puedes poner dos cucharadas y quitar una cucharadita o una cucharada y dos cucharaditas.

No siempre es necesario pasar de cucharas a cucharaditas.  Puede que en la receta te salgan 9 cucharadas después de dividirla y eso sería suficiente.  Son fáciles de medir ¿para qué pasar a cucharaditas?  Tendrías que medir 21…  En ese caso recuerda que :

1 taza = 16 cucharadas
1/2 taza = 8 cucharadas
1/4 taza = 4 cucharadas

Y por lo tanto 9 cucharadas son 1/2 cup más una cucharada.  Te va a ser mucho más fácil así que midiendo 9 cucharadas.

¿ Se me ha entendido algooooooooo ?  Soy consciente de que no es fácil de explicar y de que tenéis que desempolvar vuestras mates, pero no se me ocurría otra forma.

Hay otra frikada más, que sólo he aplicado a una receta: la de yogur.  En realidad es una receta volumétrica pero aquí quien manda es el yogur.  Echamos 2 medidas de yogur de azúcar y 3 de harina.  Un día se me ocurrió echar los huevos en el vasito del yogur y resulta que justo llenaban en vasito (jatetú).  Y luego se me ocurrió echar un huevo en un vasito de chupito y me cabía justo.  O sea que una forma estupenda de dividir la receta entre tres (aunque no valga para nada porque el bizcocho de yogur siempre sabe a poco) es usar sólo 1 huevo y el vasito de chupito como medida para todo.  Aunque tengas que desperdiciar un poco de yogur.  Sé que nadie aplicará este método pero así os daréis cuenta de cómo funciona a veces mi mente calenturienta… Muahahahahahaha.

39 thoughts on “Cómo reducir algunas recetas a su mínima expresión.

  1. Me encanta Morgana, jaja, ¡eres la leche!…..Nosotros estamos los dos “solos en el mundo” con nuestros dos peques y como no es plan lo que tu comentas y de michelines como que voy sobradilla…., ya hace tiempo que divido “por huevos” o por lo otro, jaja pq hay veces que si no es así no hay manera de hacer la recetilla en cuestión. Las otras divisiones “intento evitarlas” pero a veces no hay escapatoria posible……
    Me he reido un montón, lo de las bragas me ha llegado al alma, jaja, de verdad gracias por hacernos sonreir, que hay días que parece que cuesta un poco más de lo normal….
    Un besazo

    1. Lo de las bragas es una costumbre muy extraña de los superhéroes. No llego a comprender la extravagancia pero oye, si hay que hacerlo para disfrazarse de superhéroe, se hace… Jajajaja.

  2. Anda Morgana que ya te vale, me has hecho retroceder 40 años, aquellos problemas de matemáticas que yo decía PA QUE???
    En mi casa siempre saben a pocos, y lo que tengo que hacer es multiplicar las recetas, xq siempre tengo repartir a familia y amigos, que sorprendentemente se presentan en casa cada fin de semana (que es cuando yo cocino)
    Lo de los chupitos me ha hecho reír en voz alta y mi marido a venido a ver que me pasaba!!! Eres la caña!! 😉

    1. Jajajajaja. Pues “pa que” veas que las matemáticas y los quebrados sí que tienen su razón de ser. De hecho, no es que tengan aplicación sino que en realidad, como todas las matemáticas, surgen para poder “simbolizar” este tipo de operaciones, que te otra forma y “a la cuenta de la vieja”, serían sólo para genios. 😉

      Me temo que lo de los chupitos es verídico. No sé para qué rayos necesitaba yo hacer un bizcocho de yogur tan chico, no me acuerdo, pero cuando caí en la cuenta me dieron ganas de gritar ¡eureka! Y se me quedó grabado a fuego.

  3. ajajajaj! me alegra saber que somos muchas las mentes calenturientas!

    Gracias por todos estos truquitos, me quedo sobre todo con el del chupito, porque cuando hago un bizcocho sólo para mi acabo de bizcocho hasta la coronilla, despues de comerlo una semana seguida.

    Un saludo y muchas gracias otra vez!
    natalia

    1. Bendita seas, que así em siento menos sola… Jajajajaja. Seguro que para ti también es como coser y cantar tanto reducir como multiplicar. No sé si las que no están tan hechas a ello se habrán enterado de algo porque no me resulta fácil explicarlo sin ejemplos concretos. 🙂

  4. Muy bien este post. A mi eso de que me digan en una receta ,1 taza, sí, muy bien, sé que son las tazas estándar americanas o inglesas que son una medida concreta, pero no me convence mucho ese sistema, porque si yo lo pongo en una de mis recetas, alguien puede pensar en su taza de desayuno, sí, de esas grandotas para comer con “conflex”. A saber cómo quedará esa receta…
    Yo creo que es más fácil y universal usar los gramos.
    Se dice de siempre que en repostería los ingredientes tienen que ser exactos, discrepo de ello, pero sí que hay que tener un equilibrio, entre cantidad de huevos, harina y mantequilla, por ejemplo.
    Suelo dividir por la mitad o en una tercera parte una receta para no hacer mucha cantidad dependiendo de los comensales. La forma que tú lo explica es bastante sencilla y manejable, me gusta.
    Un abrazo, guapa.

    1. Yo también pienso que el sistema decimal por peso es más preciso. 100 g de harina son 100 g de harina, da igual cuanto la presiones. Pero en una taza pueden caber más o menos gramos de harina o azúcar dependiendo del nivel de “apretujamiento” del producto en la taza. De todos modos los americanos llevan siglos (no muchos, claro) horneando así y les funciona perfectamente. Y nuestras recetas más antiguas también eran por volumen (un cuartillo de esto, medio de lo otro…o incluso usando la cáscara del huevo como medida). Y funcionaba. Por eso yo estoy contigo: la precisión en las recetas es importante, pero para la mayoría, tampoco es vital, que afortunadamente muchas de ellas son de lo más versátil y aguantan perrerías hasta cierto punto.

      Besos.

  5. jeje!! y también mides la taza… la pesas… y divides los gramos… ¡¡tengo los papeles de mi nevera llenos de cuentas!! jajajaja!!!
    Besicos,
    Lola

    1. Un abrazo, guapa. A veces en los casos de las tazas (eso se me ha olvidado ponerlo) es buscar en internet un sitio en el que te dé conversión a gramos para cada producto. En cuanto pueda, actualizo. 🙂

  6. Tiene poco que descubrí tu blog! De ahí, me tienes enganchada con tus recetas y trucos! Eres genial y divertida que es lo mejor! Yo siempre divido las mezclas aunque algunas no me salían, ahora se por qué!!! Los huevos!!! Gracias por compartir! Un saludo desde México!

  7. Morgana, pasar por tu blog es como hacer terapia…entra una, se echa unas buenas risas y sale como nueva. Y dicho esto me voy a la cama con una sonrisa esta noche gracias a tí y a tu chispa. No se si de mates me habrá refrescado la memoria tu entrada pero qué a gusto me has dejado, oye!

  8. Hola!soy seguidora tuya desde hace tiempo y disfrutadora de tus recetas.Te conocí el otro día en la tienda donde trabajo como dependienta cuando no estoy en horario de”Superheroina” haciendo dulces inventos y trabajando a tiempo total como mamá de mellizas,que yo también me pongo las “bragas por fuera”, me ha encantado la expresión, te la copio y te la “paso” a cucharadas, juas juas. Que entrada más heavy para saludarte, te hago la ola LA próxima vez que te vea… No se si darte las gracias ( es broma) porque como trate de aplicarme el cuento com las reglas de tres me van a dar las 5 de la madrugada y voy a seguir sin poner el horno!. Pero seguro quei celulitis si te lo agradece.Te invito a pasarte por mi blog en construcción donde sólo tengo de momento una entrada, mira que fácil! Un saludo. http://tartatouille.blogspot.com.es

  9. Quizás no he entendido todo a la primera y seguro que lo volveré a leer pero lo que me he reído no tiene precio!!! Me encanta! Un beso.

  10. Morgana, “La más grande de España”, se aprende se rie, y se engorda siempre un poquito con tus recetas. Felicidades y gracias por ser tú. Como alguien ha comentado a veces no es fácil reir, pero nos damos una vuelta por tu blog buscando algo para aprender y como mínimo la sonrisa cae, que también a veces la carcajá, que pa eso soy der Suh. Gracias de nuevo Morgana

  11. Hola, MORGANA!!! No sé como he podido sobrevivir tanto tiempo sin conocerte!! Me estoy leyento tu blog y me ha encantado este post, se nota que somos de ciencias, jejeje. Y para que veas que me lo he leído enterico, te cuento lo que hice yo con el bizcocho de yogur. Me pasó que sólo tenía dos huevos y un yogur… y me volví loca buscando como hacer con sólo 2 huevos un bizcocho… pues cogí, me comí medio yogur y con el otro medio hice la receta, todavía me río yo sola, comiendo el medio yogur para poder hacer el bizcocho, aquí no se tira ná! Ya me vale, que después del medio yogur me comí el peque-bizcocho que salió estupendo.
    Besosoososos y a tejer!!

    1. Jajajajaja. Al final, los grandes inventos (tanto en la ciencia como en la cocina) suelen venir de este tipo de situaciones “desesperadas” y también de “casualidades” varias. 😉

  12. Hola Sandra
    ¡me encanta tu blog! me a servido de ayuda por como detallas las medidas, esta muy bien explicado, pero tengo una duda sobre los tiempos que se tiene que cocinar una receta… utilizando el ejemplo de:

    200 g mantequilla
    200 g de azúcar
    4 huevos
    200 g harina con levadura

    Si se hace 1/4 parte de la receta, sé que el tiempo de cocinarlos no se van a dividir por 4, entonces ¿como seria la formula para saberlo?
    Y si no hay formula, alguna aproximación no solo para hacer repostería, sino para las recetas en general.
    Gracias por compartirlo, un abrazo 😉

    1. En cuanto a los tiempos no tengo fórmula, Laura. No es que al dividir la masa entre 4 el tiempo se divida entre cuatro. Depende más de la altura de la masa en el molde, del material de molde, de la temperatura del horno… Tienes que estar atenta al horno y estar muy “al loro” de cómo se va cociendo la masa.

      Ya sabes… la famosa fórmula del palillo: pinchas la masa con él (por el centro del bizcocho) y, si el pincho sale limpio de masa cruda, suele ser porque el bizcocho ya está hecho. Otra forma es presionar el bizcocho con la mano (con cuidado de no quemarte), vas a notar si está hecho o no. Trucos hay varios pero no hay fórmula fija porque influyen demasiados factores.

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